Un grupo de investigadores identificó al ‘pollo del infierno’, el primer dinosaurio del que se tiene registro que se especializaba en comer frutas, con una mandíbula sorprendentemente parecida a la de los loros modernos.

Le dicen ‘el pollo del infierno’ y, a pesar del nombre, este dinosaurio no cazaba presas ni devoraba carne: comía frutas. Los investigadores que estudiaron sus restos confirmaron que se trata del primer dinosaurio conocido que tenía una dieta especializada en ese tipo de alimento, algo que nadie había encontrado antes en ningún espécimen de su época.

Lo que más sorprendió a los especialistas fue la estructura de sus músculos masticatorios. Al analizarlos, notaron que eran casi idénticos a los que tienen los loros hoy en día, aves que también se alimentan de frutas y semillas duras. Esa similitud no es casualidad: le daba al ‘pollo del infierno’ la fuerza y el movimiento necesarios para procesar ese tipo de alimento de manera eficiente.

Este tipo de hallazgos muestra que los dinosaurios tenían una diversidad de comportamientos y dietas mucho más amplia de lo que se imaginaba hasta ahora. La información fue publicada por Clarin, que destacó el valor del descubrimiento para entender mejor cómo vivían estos animales hace millones de años.

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