El empresario sostuvo que el peso perdió valor como referencia durante las últimas décadas y reclamó cambios en el sistema impositivo para favorecer a las pymes.
El empresario Cristiano Rattazzi volvió a pronunciarse a favor de una eventual dolarización de la economía argentina y cuestionó el desempeño histórico del peso como reserva de valor. Durante una entrevista televisiva, sostuvo que la moneda nacional perdió poder adquisitivo de manera sostenida y planteó la necesidad de establecer una referencia monetaria más estable.
Rattazzi consideró que una eventual utilización del dólar podría contribuir a proteger los ingresos, especialmente de los sectores con menor capacidad para resguardar sus ahorros frente a la inflación. En ese sentido, planteó que los salarios podrían expresarse en dólares y cuestionó que los trabajadores continúen percibiendo sus ingresos en una moneda cuya cotización sufrió fuertes variaciones a lo largo del tiempo.
El empresario también se refirió al nivel de precios en la Argentina y señaló que, después de permanecer tres meses en Italia, observó diferencias en el costo de distintos productos. En ese marco, vinculó la competencia externa y una mayor apertura de las importaciones con la posibilidad de generar presión sobre los precios internos.
Otro de los ejes de su análisis fue la estructura tributaria argentina. Rattazzi cuestionó especialmente el impuesto a los Ingresos Brutos y sostuvo que su aplicación a lo largo de las distintas etapas de producción genera un efecto acumulativo que afecta los costos de las empresas y la actividad de las pymes.
Además, consideró que el sistema impositivo contiene cargas que, según su análisis, generan distorsiones sobre la producción y reducen la competitividad de las compañías. Sus planteos se sumaron a sus críticas sobre el esquema económico vigente y a su reclamo de reformas estructurales.
Por último, el empresario destacó la eficiencia de las cadenas productivas de China y señaló que las compañías argentinas deberían evaluar alianzas estratégicas con firmas de ese país. Según planteó, ese tipo de acuerdos podría contribuir a que las empresas locales mantengan su competitividad frente al avance de los productos chinos en los mercados internacionales.





