Impulsores de la ley Dream and Promise en el Congreso de Estados Unidos piden su aprobación urgente para proteger a trabajadores sanitarios con permisos migratorios temporales que están en riesgo de ser expulsados del país.
El sistema de salud de Estados Unidos enfrenta una situación que preocupa a legisladores y organizaciones del sector: miles de médicos, enfermeros y cuidadores que trabajan con el Estatus de Protección Temporal (TPS) o con Permiso de Empleo (EAD) pueden quedarse sin habilitación para ejercer su profesión si no se aprueba la ley Dream and Promise. La iniciativa, que se debate en el Congreso, apunta directamente a blindar esos estatus y evitar que estos trabajadores sean deportados.
Desde el sector salud, la alarma es clara. Referentes y organizaciones que nuclean a trabajadores migrantes vienen advirtiendo que ya se están registrando bajas en hospitales y centros de atención porque profesionales con TPS o EAD quedaron en un limbo legal. El problema golpea especialmente en estados con alta concentración de población inmigrante, donde estos trabajadores representan una parte importante de la fuerza laboral en salud.
La ley Dream and Promise no es nueva: lleva varios años dando vueltas en el Congreso sin lograr los votos suficientes para avanzar. Pero sus impulsores insisten en que el contexto actual, con políticas migratorias cada vez más duras desde Washington, hace que aprobarla sea más urgente que nunca. La información fue publicada por LA NACION, que destacó el reclamo de quienes sostienen que sin esta protección legal, el sistema de salud estadounidense seguirá perdiendo profesionales que son difíciles de reemplazar.






