Tras la aprobación en el Senado de la reforma a la Ley de Salud Mental, familiares de personas con trastornos mentales y consumos problemáticos vivieron un momento muy emotivo, aunque el proyecto todavía tiene que pasar por Diputados.
Afuera del Senado, varias familias esperaban con ansias el resultado de la votación. Cuando llegó la confirmación de la media sanción, las reacciones no se hicieron esperar: abrazos, llanto y alivio después de años de lucha. Una de las frases que más resonó fue la de una madre que perdió a su hijo y que describió este momento como «la primera alegría» que podía disfrutar. Junto a ella había otras familias en situaciones similares y representantes de organizaciones que trabajan con personas con consumos problemáticos.
El proyecto busca actualizar y mejorar la Ley de Salud Mental vigente en Argentina, que según sus críticos ya no responde bien a las necesidades actuales de los pacientes y sus entornos. La reforma propone cambios en la forma en que se aborda la salud mental desde el Estado, con más énfasis en los derechos de las personas y en el acompañamiento familiar. El siguiente paso es el debate en la Cámara de Diputados, donde el proyecto deberá conseguir los votos necesarios para convertirse en ley.
La información fue publicada por LA NACION, que destacó el clima muy emotivo que se vivió entre los familiares presentes durante la espera y tras conocerse el resultado de la votación.





