En un cruce más organizado que los anteriores, Lula y Flávio Bolsonaro buscaron conquistar a los votantes que no participaron en la primera vuelta sin que ninguno lograra imponerse claramente.
El debate entre Lula y Flávio Bolsonaro tuvo otro clima comparado con los anteriores: más ordenado, con menos interrupciones y con los dos candidatos enfocados en llegar a quienes todavía no definieron su voto. Ambos tuvieron buenos momentos y también momentos complicados, pero al final ninguno pudo sacar una ventaja clara sobre el otro.
La economía fue el eje central de la discusión. Tanto el bolsillo de la gente común como el rumbo económico del país estuvieron en el centro de los intercambios más fuertes. Los dos se acusaron mutuamente de tener propuestas que perjudicarían a los brasileños, y los cruces fueron intensos aunque sin salirse de control.
En el camino hacia la segunda vuelta, el debate dejó a los dos candidatos en una posición similar a la que tenían antes de sentarse frente a frente. La información fue publicada por Clarín, que destacó que el verdadero ganador de la noche podría ser quien mejor logre capitalizar estos intercambios de cara al voto final.





