Las crecidas del Paraná y del Uruguay dejaron a unas 200 personas sin poder quedarse en sus casas en el Alto Paraná, con cortes de ruta y un panorama que genera preocupación de cara a las próximas semanas.
El Litoral argentino está sufriendo las consecuencias de El Niño, que no da respiro. Las crecidas del río Paraná y del río Uruguay ya provocaron la evacuación de cerca de 200 personas en el Alto Paraná, la zona que está recibiendo el impacto más fuerte. Además, varias rutas quedaron cortadas o con serias dificultades para el tránsito, complicando la circulación en la región.
El fenómeno El Niño viene cargando las lluvias en toda la cuenca desde hace semanas, y eso se tradujo en un aumento sostenido del caudal de los ríos. Las comunidades que están más cerca de las orillas son las que más sufren: muchas familias tuvieron que dejar todo y moverse a zonas más altas o a refugios habilitados por los municipios y el gobierno provincial.
Lo que más preocupa ahora es lo que viene: los especialistas marcan ciertas fechas en el calendario como momentos de mayor riesgo, cuando los ríos podrían alcanzar sus niveles más altos. Mientras tanto, los operativos de asistencia siguen en marcha para garantizar que los evacuados tengan lo necesario. La información fue publicada por LA NACION.





