La muerte de Leonardo Zaschka, de 33 años, en un taller mecánico de Neuquén se convirtió en un caso policial complejo: dos empleados lo habían inmovilizado con precintos y una soga, la autopsia sugiere delirio agitado y en el lugar hallaron drogas.
Lo que arrancó como una situación confusa en un taller mecánico de Neuquén terminó convirtiéndose en una causa judicial con varios frentes abiertos. Leonardo Zaschka, de 33 años, murió en ese lugar después de que dos empleados lo redujeran atándolo con precintos y una soga. Los médicos que realizaron la autopsia encontraron indicios de un posible cuadro de delirio agitado, una condición que altera gravemente el comportamiento y puede llevar a la muerte, especialmente cuando la persona es contenida físicamente de manera brusca.
Como parte de la investigación, la Policía allanó el taller y el resultado sorprendió: en un auto que estaba en el lugar encontraron más de 300 gramos de cocaína. El hallazgo cambió el rumbo del caso y complicó mucho la situación de los dos empleados, que ahora tienen que responder no solo por la muerte de Zaschka sino también por la tenencia de estupefacientes.
La Justicia de Neuquén tiene por delante una investigación que combina una muerte con causas médicas en discusión y un allanamiento con drogas de por medio. Por ahora, los empleados del taller están en el centro de la escena y el expediente sigue creciendo.





