Los rectores de las universidades nacionales y el Gobierno nacional chocaron de nuevo por el presupuesto 2027, con una diferencia de casi $4 billones entre lo que el Ejecutivo ofrece y lo que las instituciones dicen que necesitan.
La grieta entre el Gobierno y las universidades públicas se hizo más visible esta semana. El Ejecutivo incluyó en el proyecto de Presupuesto 2027 que mandó al Congreso una partida de $7,3 billones para el sistema universitario. Los rectores respondieron que eso está muy lejos de los $11 billones que necesitan para pagar sueldos, mantener los edificios y sostener la actividad académica con normalidad.
A eso se suma otro problema: el presupuesto no incluye nada de lo que el Estado adeuda por la ley de Financiamiento Universitario. Esa ley, que buscaba garantizar recursos para las universidades, fue parcialmente vetada por el Gobierno y todavía no se terminó de resolver. Para los rectores, ignorar esa deuda en el presupuesto es otra señal de que el Ejecutivo no está dispuesto a darle prioridad a la educación superior.
El Gobierno, por su parte, no se quedó callado y salió a decir que los números que manejan los rectores están mal calculados. La discusión ahora pasa al Congreso, donde el proyecto se va a debatir en las próximas semanas. La información fue publicada por Clarin.





