El titular de la entidad, Martín Rappallini, planteó un acuerdo entre Nación, provincias y municipios para aliviar la carga tributaria y mejorar la competitividad de la industria. También reclamó igualdad de condiciones frente al RIGI y advirtió sobre la competencia externa.
El presidente de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, propuso avanzar en un «pacto fiscal federal industrial» que permita reducir la presión impositiva en los tres niveles del Estado. Según explicó, el objetivo es mejorar la competitividad del sector productivo y reducir el denominado «costo argentino», al que atribuyó buena parte de los elevados precios internos.
El dirigente sostuvo que Argentina mantiene una de las mayores cargas tributarias del mundo y advirtió que una presión fiscal excesiva desalienta la inversión, limita el crecimiento económico y favorece la expansión de la economía informal. En ese contexto, planteó revisar tributos nacionales, provinciales y municipales, entre ellos Ingresos Brutos, el impuesto al cheque, los derechos de exportación y el impuesto de sellos.
Rappallini también respaldó la reducción de impuestos que promueve el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque reclamó que esos beneficios se extiendan a los sectores industriales tradicionales, como el acero, la industria automotriz y otras actividades manufactureras que compiten con productos importados.
Además, manifestó preocupación por la competencia desleal de productos provenientes de China y por maniobras de contrabando, subfacturación y dumping que afectan a distintos sectores. También advirtió sobre la caída del consumo en rubros como la construcción, el textil y el calzado, y consideró necesario ampliar el acceso al crédito para impulsar la actividad y evitar la pérdida de empresas, empleo y capacidad productiva.





