La tensión en Medio Oriente y las expectativas de tasas altas en Estados Unidos presionaron sobre los activos financieros. Los títulos soberanos extendieron las pérdidas y el indicador de riesgo volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos.
Los mercados financieros registraron una nueva jornada de volatilidad y los bonos soberanos en dólares profundizaron su tendencia negativa, en un contexto marcado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y por señales de persistencia inflacionaria en la economía estadounidense. Como consecuencia, el riesgo país volvió a superar la barrera de los 500 puntos básicos.
La publicación de datos de inflación en Estados Unidos reforzó las expectativas de que la Reserva Federal mantenga sin cambios las tasas de interés por un período más prolongado. Ese escenario suele impactar negativamente sobre los activos de mercados emergentes, ya que reduce el atractivo relativo de las inversiones de mayor riesgo.
En el plano local, los bonos en dólares registraron bajas de hasta 0,9%, lideradas por el Bonar 2035 y el Bonar 2041. La mayor presión vendedora se concentró en los títulos de largo plazo bajo legislación argentina, reflejando una mayor cautela de los inversores respecto de las perspectivas financieras futuras.
El riesgo país elaborado por J.P. Morgan avanzó hasta los 503 puntos básicos, consolidando el deterioro observado en las últimas ruedas. Mientras tanto, el mercado continúa monitoreando la capacidad del Banco Central para sostener la acumulación de reservas una vez que disminuya el ingreso estacional de divisas provenientes del sector agroexportador.
A diferencia de la renta fija, las acciones mostraron un comportamiento más equilibrado. El índice líder de la Bolsa porteña logró cerrar con una leve suba, favorecido por la mejora de algunos papeles energéticos y de servicios públicos, mientras que los ADR argentinos en Nueva York exhibieron resultados mixtos.
Entre las principales alzas se destacaron Transportadora de Gas del Sur, Central Puerto y Telecom. En sentido contrario, las mayores caídas correspondieron a Loma Negra, IRSA y BBVA, en una rueda marcada por la prudencia de los inversores frente al escenario internacional.





