El canciller sostuvo que la Argentina debe profundizar su integración con la economía global y aseguró que el crecimiento dependerá de la capacidad del sector privado para competir en los mercados internacionales.

El canciller Pablo Quirno respaldó la estrategia de apertura comercial impulsada por el gobierno y exhortó al empresariado a asumir un papel más activo en la expansión económica. Durante su participación en el IAE Summit 2026, afirmó que el país necesita empresas dispuestas a competir a nivel internacional y dejar atrás las prácticas asociadas al proteccionismo.

Al inaugurar el encuentro realizado en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, el funcionario destacó que uno de los objetivos centrales de la gestión es ampliar la inserción internacional de la Argentina. Según explicó, la meta es incrementar significativamente la vinculación del país con la economía global a través de nuevos acuerdos comerciales y una mayor integración con los principales mercados.

Quirno señaló que la labor de la Cancillería se enfoca en abrir mercados, atraer inversiones y consolidar alianzas estratégicas. En ese marco, destacó los avances en negociaciones con Estados Unidos, la Unión Europea y otras regiones, además de las misiones comerciales desarrolladas en distintos países de Asia, Medio Oriente y América del Norte.

Durante su exposición, el canciller sostuvo que el crecimiento económico debe estar impulsado principalmente por la iniciativa privada y no por el gasto estatal. En esa línea, planteó que la generación de riqueza depende de la capacidad de las empresas para aprovechar las oportunidades que surgen en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica.

El funcionario también analizó las perspectivas internacionales para los sectores vinculados a la energía y las materias primas, y consideró que la Argentina cuenta con recursos estratégicos que serán cada vez más demandados en los próximos años. A su entender, el desafío consiste en crear las condiciones necesarias para atraer inversiones y desarrollar ese potencial.

Finalmente, Quirno aseguró que el principal obstáculo histórico para la llegada de capitales no fue la falta de recursos, sino los problemas de previsibilidad y estabilidad. Por ello, remarcó la importancia de consolidar reglas claras y sostenidas en el tiempo para aprovechar las oportunidades que ofrece el escenario global.