El CEO de la compañía aseguró que el crecimiento estará impulsado por Vaca Muerta y el desarrollo del negocio de gas natural licuado, con una estrategia centrada en las exportaciones energéticas.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que la compañía aspira a ubicarse entre las 20 petroleras más grandes del mundo para 2030. Durante su participación en el IAE Summit 2026, sostuvo que la empresa ya alcanzó una dimensión comparable con grandes compañías internacionales y anticipó que podría registrar avances significativos en los próximos meses.
Marín explicó que el plan de crecimiento se apoya en el desarrollo de Vaca Muerta y en la expansión del proyecto de gas natural licuado (GNL), considerado el eje central de la estrategia exportadora. Según señaló, la meta es cuadruplicar el valor de la empresa en los próximos cuatro años mediante la consolidación de distintos polos productivos.
El ejecutivo destacó que la Argentina podría superar los 30.000 millones de dólares anuales en exportaciones energéticas hacia 2031 y remarcó la importancia de establecer objetivos de largo plazo que involucren a distintos sectores. A su juicio, el desarrollo energético representa una oportunidad para impulsar el crecimiento económico y aumentar el ingreso de divisas.
Entre los proyectos prioritarios mencionó la construcción de infraestructura vinculada al GNL, que requerirá inversiones millonarias y financiamiento internacional. La iniciativa contempla una planta de gran escala destinada a procesar y exportar gas producido en Vaca Muerta, con el respaldo de nuevas concesiones aprobadas en Neuquén.
Marín también destacó el potencial de localidades como Bahía Blanca y Punta Colorada dentro de la cadena de valor energética. Según explicó, ambas áreas desempeñarán un papel clave en el procesamiento, almacenamiento y exportación de hidrocarburos y derivados, fortaleciendo la capacidad logística del país.
Finalmente, el titular de YPF aseguró que uno de los mayores desafíos de su gestión fue transformar la cultura interna de la compañía para orientarla hacia objetivos de crecimiento y competitividad global. En ese marco, se mostró confiado en que el desarrollo del GNL permitirá consolidar a la Argentina como un proveedor relevante de energía para los mercados internacionales.





