Empresarios del sector advirtieron sobre la caída de la actividad, el aumento de la capacidad ociosa y el impacto que la situación podría tener en localidades productivas del interior del país.
La industria metalúrgica atraviesa un escenario crítico marcado por la baja de la actividad, la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la rentabilidad en distintos puntos del país, según advirtieron referentes del sector.
Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), su presidente Elio Del Re señaló que la actividad acumula una caída del 6,2% en lo que va del año y que el uso de la capacidad instalada apenas alcanza el 40,1%. “De diez máquinas, seis están paradas”, graficó.
La crisis también impactó de lleno en el empleo. Según datos del sector, en los últimos dos años la actividad metalúrgica perdió cerca de 22 mil puestos de trabajo. Empresarios de distintas provincias coincidieron en que muchas firmas operan con márgenes negativos y enfrentan dificultades para sostener su estructura productiva.
Desde ADIMRA y cámaras regionales advirtieron además sobre el riesgo de cierre de empresas en localidades donde la industria representa la principal fuente de empleo. En ese sentido, dirigentes de Rafaela y Rosario alertaron que la desaparición de fábricas podría afectar directamente la subsistencia de pueblos enteros.
Los industriales también cuestionaron las altas tasas de financiamiento y la apertura de importaciones. Aseguraron que muchas PyMEs enfrentan dificultades para acceder al crédito y advirtieron que varias compañías comenzaron a reemplazar producción nacional por productos importados para intentar sostenerse.
En paralelo, referentes del sector reclamaron una política industrial que combine competitividad y protección de la producción local. Según señalaron, la recuperación de la actividad requerirá no solo inversión privada, sino también medidas estatales orientadas a sostener el empleo y fortalecer el entramado industrial argentino.





