Walter Kerr fue designado con rango de embajador en reconocimiento a su trayectoria y a su rol clave dentro del entorno presidencial.
El gobierno de Argentina formalizó el ascenso de Walter Kerr, histórico traductor de la Casa Rosada, quien pasará a ostentar el rango de embajador. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y reconoce su extensa trayectoria al servicio de distintos mandatarios desde la década de 1990.
Durante la gestión del presidente Javier Milei, Kerr amplió sus funciones más allá de la traducción, consolidándose como un colaborador cercano dentro del círculo de confianza del mandatario.
Su vínculo también se extiende a Karina Milei, con quien mantiene una relación directa en el esquema de trabajo de la presidencia, lo que reforzó su influencia en la dinámica interna del gobierno.
El ascenso al rango de embajador extraordinario y plenipotenciario implica no solo una mejora jerárquica y salarial, sino también un reconocimiento político a su rol en la proyección internacional de la figura presidencial.
Según los fundamentos oficiales, la decisión responde a la necesidad de equiparar su función con la de otros interlocutores diplomáticos en ámbitos globales, especialmente en encuentros con líderes y organismos internacionales.
No obstante, se aclaró que el cargo tendrá carácter exclusivamente protocolar y quedará por fuera del Servicio Exterior de la Nación, en línea con el esquema particular definido por el gobierno.





