La marca se desprendió del control de su planta en Albardón, aunque la fábrica continuará operando con otras empresas y mantendrá el empleo.

La tradicional firma de galletitas Tía Maruca dejará de producir en su planta de San Juan y adoptará un esquema de tercerización, aunque el establecimiento seguirá en funcionamiento bajo una nueva gestión. La decisión implica un cambio en el modelo de negocios, pero no el cierre de la fábrica.

El giro se produjo tras la llegada de un inversor que tomó el control operativo de la planta ubicada en Albardón. La operación fue encabezada por el empresario Juan Carlos Crovela y no incluyó a la marca, que ahora delegará la producción a terceros bajo el sistema “a façón”.

Con la nueva administración se regularizaron deudas con el personal, incluyendo salarios y aguinaldos, y se aseguró la continuidad de las actividades industriales mediante la incorporación de otras firmas alimenticias que utilizarán las instalaciones.

Desde el gobierno provincial salieron a aclarar que la planta no cerrará. El ministro de Producción, Gustavo Fernández, explicó que dejará de fabricarse la marca Tía Maruca, pero que la fábrica seguirá operativa y con sus trabajadores en actividad.

En esa línea, destacó que los más de 290 empleados continúan trabajando e incluso en mejores condiciones que meses atrás, luego de la cancelación de atrasos salariales. Además, subrayó que la nueva gestión no redujo personal y priorizó la estabilidad laboral.

La compañía arrastra dificultades financieras desde hace años, que incluyeron el cierre de su planta en Chascomús en 2023 y un proceso de reestructuración con el ingreso del grupo Argensun Foods. En ese contexto, la tercerización aparece como una estrategia para sostener la marca mientras se redefine su esquema productivo.