El oficialismo dice que asume la insatisfacción ciudadana aunque mantiene firme el rumbo económico.

El gobierno señaló que todavía debe terminar de analizar los resultados de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires, pero dejó en claro que no habrá virajes de fondo. “Nos hacemos cargo de la insatisfacción, pero no va a haber cambio en el rumbo económico”, afirmó un alto funcionario libertario.

En la Casa Rosada remarcaron que el revés en el principal distrito del país no implica una revisión inmediata del programa oficial. “No terminamos todavía de analizar los resultados, cualquier diagnóstico serio lleva tiempo”, señalaron, y descartaron por ahora modificaciones en el Gabinete.

Consultados sobre posibles irregularidades, los dirigentes libertarios admitieron que pudo haber maniobras del aparato peronista, aunque aclararon que “eso no explica los 14 puntos de diferencia”.

En cuanto al rol del presidente, trascendió que Javier Milei repitió en la reunión de ministros el mismo mensaje que había transmitido en público desde el búnker de La Plata: aceptar la derrota, insistir en la autocrítica y ratificar la dirección económica de su gestión.