Fred Smith, leñador jubilado de Wisconsin, transformó su propiedad ubicada sobre la autopista 13 en un parque con más de 200 esculturas de hormigón hechas completamente a mano a lo largo de 16 años.

No había estudiado arte, no tenía herramientas especiales ni financiamiento de ningún tipo. Fred Smith era un ex leñador que en 1948, ya retirado, empezó a esculpir figuras de hormigón en el terreno que tenía en Wisconsin, sobre la autopista 13. Con el tiempo, esas primeras figuras se fueron multiplicando: animales, leyendas, personajes populares, escenas de la historia cotidiana de los Estados Unidos. Para 1964, el parque ya tenía 237 esculturas.

Lo interesante del caso de Smith es que nunca buscó hacer «arte» en el sentido formal de la palabra. Simplemente laburaba solo, día tras día, dándole forma a las cosas que le importaban o que formaban parte de su mundo. El resultado fue algo que difícilmente podría haber salido de una academia: un espacio cargado de personalidad, irregular, enorme y completamente original.

Hoy el Wisconsin Concrete Park, como se llama el lugar, es considerado un patrimonio cultural del estado y recibe visitantes que van especialmente a conocerlo. La información fue publicada por Clarin, que destacó cómo este proyecto solitario de un jubilado terminó convirtiéndose en un símbolo del arte popular norteamericano.

Tendencias

Descubre más desde Data Porteña

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo