El jefe de gobierno porteño cuestionó los disturbios registrados durante el debate sobre la propiedad privada y defendió el accionar de las fuerzas de seguridad. Hubo una docena de detenidos y un amplio despliegue policial en los alrededores del Congreso.
El jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, cuestionó a los manifestantes que protagonizaron disturbios este jueves en las inmediaciones del Congreso, donde el Senado debatía el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Macri calificó de delincuentes anarquistas a quienes participaron de los incidentes y sostuvo que se trata de personas que buscan alterar el orden público. También afirmó que los episodios registrados durante la jornada son incompatibles con una manifestación pacífica.
El funcionario respaldó el accionar de la Policía de la Ciudad y aseguró que los efectivos tienen la instrucción de hacer cumplir la ley y proteger a la ciudad frente a situaciones de violencia. En ese marco, cuestionó los daños ocasionados durante los enfrentamientos.
Según señaló Macri, durante los disturbios fueron incendiados contenedores, dañadas veredas y destruidos patrulleros, además de registrarse agresiones contra integrantes de las fuerzas de seguridad. El jefe de gobierno insistió en diferenciar las protestas pacíficas de aquellas que incluyen ataques y destrozos.
Los enfrentamientos dejaron alrededor de una docena de detenidos, algunos de ellos señalados por arrojar proyectiles y provocar daños en los alrededores del Congreso. La jornada estuvo marcada por la tensión entre los manifestantes y los efectivos desplegados para contener los incidentes.
El operativo de seguridad contó con unos 820 efectivos y se desarrolló mientras distintas organizaciones se movilizaban contra el proyecto que era tratado por los senadores. Los hechos reavivaron el debate sobre los límites de la protesta y la respuesta de las fuerzas de seguridad frente a episodios de violencia durante manifestaciones.






