La autoridad monetaria acumuló un saldo positivo en el mercado cambiario, aunque los pagos de deuda y factores externos golpearon las reservas.

El Banco Central cerró marzo con compras por unos 1.670 millones de dólares en el mercado de cambios, consolidando un resultado positivo en el primer trimestre. Sin embargo, ese desempeño no logró evitar una nueva caída en las reservas internacionales.

A lo largo del mes, las reservas brutas se redujeron en cerca de 3.469 millones de dólares, afectadas por un contexto internacional adverso y por compromisos de deuda. La caída en el precio de activos como el oro también incidió negativamente en el balance.

En la última jornada del mes, la autoridad monetaria volvió a registrar compras, con un saldo favorable de 140 millones de dólares. Aun así, las reservas sufrieron una baja adicional por movimientos habituales de cierre mensual en el sistema financiero.

El contraste entre la compra de divisas y la pérdida de reservas refleja las tensiones que enfrenta la política cambiaria. A pesar de la intervención oficial, los factores externos y las obligaciones financieras continúan presionando sobre el nivel de activos.

En paralelo, el tipo de cambio mostró una dinámica particular durante el primer trimestre. El dólar mayorista registró una baja cercana al 5%, en un escenario de inflación en alza, lo que profundizó el atraso relativo.

Las cotizaciones financieras también exhibieron divergencias, con el dólar MEP en niveles moderados y el contado con liquidación superando los 1.500 pesos. Este escenario mantiene abiertas las dudas sobre la sostenibilidad del esquema cambiario en el corto plazo.