Una audiencia en Diputados terminó en desorden y tensión, con una periodista que exigió silencio a los gritos para poder exponer.

El debate en la Cámara de Diputados por la reforma de la ley de Glaciares derivó en una escena de fuerte tensión, marcada por gritos y desorden en plena audiencia pública.

La situación se desató cuando las autoridades del plenario dieron por finalizada la jornada, aunque todavía quedaban expositores anotados para intervenir, lo que generó confusión en la sala.

Tras una consulta sobre la presencia de los oradores, el encuentro continuó en un clima caótico, con interrupciones y falta de organización que complicaron el desarrollo normal de las exposiciones.

En ese contexto, una de las disertantes, Wanda Albornoz Olivera, tomó la palabra y debió pedir silencio a los gritos para poder expresarse, en una intervención que terminó saturando el sonido del recinto.

La periodista se presentó como tal y también como ciudadana, reclamando orden para poder continuar con su exposición en medio del ruido generalizado.

Mientras tanto, de fondo se escuchaba a uno de los legisladores anunciar su turno de palabra, lo que reflejó el nivel de desorganización que marcó la jornada y evidenció la tensión alrededor del debate.