La carga laboral y los cambios tecnológicos acelerados dificultan la formación continua, mientras las empresas buscan nuevos formatos de aprendizaje.

Más de la mitad de los empleados sostiene que no dispone de tiempo suficiente para realizar capacitaciones laborales, pese a considerar que la formación es necesaria para mantenerse actualizados en un mercado de trabajo cada vez más exigente y atravesado por cambios tecnológicos.

Según distintos informes internacionales sobre aprendizaje corporativo, el 53% de los trabajadores asegura que la carga de tareas diarias les deja poco margen para participar en instancias de capacitación. Al mismo tiempo, cerca de la mitad cree que sus líderes aún no están preparados para conducir los procesos de transformación vinculados con la inteligencia artificial.

Frente a ese escenario, las empresas comenzaron a impulsar nuevas modalidades de formación digital que buscan integrarse al ritmo de trabajo. Actualmente, cerca del 90% de las organizaciones ofrece algún tipo de capacitación online, que suele requerir entre un 40% y un 60% menos de tiempo que los programas presenciales.

Entre las tendencias que ganan terreno aparecen los contenidos breves o “microlearning” y los cursos personalizados, accesibles desde computadoras o teléfonos móviles. Estos formatos permiten a los empleados incorporar conocimientos sin interrumpir completamente sus tareas cotidianas.

Los especialistas también destacan que las compañías con programas sólidos de desarrollo profesional tienen más probabilidades de adoptar tecnologías como la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, muestran mejores niveles de retención de talento.

En este contexto, las habilidades humanas cobran mayor relevancia. Competencias como el pensamiento estratégico y crítico, la adaptabilidad y la capacidad de aplicar conocimientos en situaciones reales aparecen entre las principales prioridades de formación para los próximos años.