El senador sostuvo que la reforma no altera las garantías ambientales y rechazó las acusaciones de contradicción: “No soy un falso ni un hipócrita”.

El senador nacional Luis Juez explicó en el recinto por qué esta vez votó a favor de la reforma de la Ley de Glaciares, a diferencia de su postura en 2010 cuando se aprobó la norma original. El legislador afirmó que el nuevo texto no vulnera los principios ambientales establecidos entonces y apuntó contra sectores de la oposición por lo que definió como “terrorismo ecológico”.

Durante su intervención en la Cámara alta, el dirigente aseguró que no reniega de su voto de hace 16 años y que la iniciativa actual mantiene el estándar de protección ambiental fijado en aquel momento. Según argumentó, la modificación busca devolver a las provincias la autonomía sobre sus recursos naturales sin contradecir el espíritu de la ley sancionada en 2010.

Juez también recordó que aquella votación se definió por un margen estrecho y cuestionó a quienes en ese entonces rechazaron el proyecto y hoy se presentan como férreos defensores del ambiente. Con ironía, señaló que algunos dirigentes parecen haber cambiado de postura con el paso del tiempo.

El senador sostuvo que no se arrepiente de su decisión pasada ni de la actual y aseguró tener “el cuero duro” para enfrentar críticas. A su entender, el debate debe centrarse en cómo compatibilizar la protección ambiental con la generación de empleo y el desarrollo productivo.

En esa línea, remarcó que la Argentina necesita crear trabajo y que muchas veces, cuando se avanza en iniciativas vinculadas a la producción, surgen objeciones que —según su visión— terminan frenando oportunidades de crecimiento para las provincias.