El acero crudo creció frente a diciembre y también en la comparación interanual, en un contexto de apertura importadora y reacomodamiento económico.

La Cámara Argentina del Acero informó que la producción de acero crudo alcanzó en enero las 351.400 toneladas, lo que implicó un aumento del 22,5% respecto de diciembre y una mejora del 17,2% en relación con el mismo mes del año pasado. Parte del repunte se explica por la comparación contra meses de fuerte retracción en la actividad.

El informe sectorial señaló que la economía atraviesa una etapa de normalización monetaria y fiscal, con equilibrio financiero sostenido y una inflación que dejó atrás los tres dígitos para ubicarse en torno al 2,5% mensual. En ese escenario, la actividad muestra comportamientos dispares entre sectores.

Mientras los rubros ligados a recursos naturales —como energía y agro— exhiben dinamismo, la industria y el consumo masivo continúan afectados por capacidad ociosa y pérdida de competitividad, en un marco de costos en dólares elevados y mayor apertura a las importaciones.

En cuanto a los productos laminados, la producción fue de 276.500 toneladas, con una baja del 4,3% frente a diciembre y una caída interanual del 3,5%, lo que refleja que la recuperación no es homogénea dentro del complejo siderúrgico.

Para el primer semestre de 2026, el sector espera que el crédito privado impulse el consumo y que las inversiones en agro, energía y minería traccionen a la cadena metalmecánica. También se remarcó la necesidad de mejorar la eficiencia de costos, reducir la carga tributaria y fortalecer los mecanismos de defensa comercial ante posibles situaciones de competencia desleal.