El economista consideró que los cambios aprobados son necesarios, pero insuficientes para revertir la estanflación. Sostuvo que sin inversión y mayor nivel de actividad no habrá mejora real en el empleo ni en los ingresos.

Carlos Melconian afirmó que la reciente reforma laboral representa un avance en términos normativos, aunque descartó que por sí sola pueda modificar el escenario económico actual. A su juicio, la recuperación no depende exclusivamente de nuevas leyes, sino de un repunte genuino de la inversión y la demanda que incentive a las empresas a contratar personal.

El ex titular del Banco Nación remarcó que la creación de empleo está atada a las expectativas del sector privado. Según explicó, si el empresario no percibe mayores ventas o crecimiento sostenido, no ampliará su plantilla ni tomará crédito, más allá de los cambios regulatorios. En ese marco, cuestionó el clima político que rodeó el debate y relativizó las expectativas generadas en torno a la norma.

Sobre la marcha del modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, Melconian describió una etapa de transición con rasgos disruptivos, pero sin resultados palpables en el bolsillo. Señaló que la actividad continúa “planchada” y puso como ejemplo el superávit comercial, que a su entender responde más a la caída de importaciones que a un verdadero salto exportador.

El economista alertó que el bajo nivel de compras al exterior refleja una economía debilitada y con escasa dinámica productiva. También advirtió sobre una persistente dolarización informal, que, según su mirada, no desapareció sino que quedó contenida por el contexto político y la actual estabilidad cambiaria, a la que definió como frágil.

Por último, cuestionó la falta de un programa integral de desarrollo y sostuvo que el éxito del rumbo económico se medirá cuando se logre quebrar la estanflación y los ingresos recuperen poder de compra. Para Melconian, sin crecimiento sostenido e inversión, el gobierno difícilmente pueda transformar la mejora macroeconómica en bienestar concreto para la población.