El Ministerio de Seguridad presentó una denuncia penal y acusó a los involucrados de intentar paralizar la actividad legislativa durante el debate de la Reforma Laboral.
El gobierno nacional denunció penalmente a cuatro hombres detenidos por los incidentes ocurridos en las inmediaciones del Congreso de la Nación, a quienes acusó de buscar “provocar un escenario de terror” para impedir el normal funcionamiento del Parlamento.
La presentación fue realizada por el Ministerio de Seguridad de la Nación y sostiene que los hechos constituyen delitos graves contra el orden constitucional y la vida democrática, además de atentado y resistencia a la autoridad, lesiones y daños agravados.
Según el escrito, los acusados habrían actuado de manera coordinada, utilizando elementos incendiarios, combustible y objetos contundentes contra las fuerzas federales desplegadas en la zona, con el objetivo de generar miedo en la población y forzar la interrupción de la sesión legislativa.
Desde la cartera de Seguridad señalaron que los disturbios se extendieron durante distintos momentos de la jornada y formaron parte de una estrategia destinada a condicionar la actividad institucional mediante la violencia y la intimidación.
La ministra Alejandra Monteoliva difundió públicamente la identidad de los cuatro denunciados y afirmó que se trata del “primer grupo de violentos identificados”, a quienes acusó de intentar desestabilizar al país.
En total, unas veinte personas fueron detenidas tras los enfrentamientos, aunque la mayoría recuperó la libertad en las horas posteriores. Los incidentes dejaron como saldo daños en el espacio público, vallas destruidas y restos de objetos incendiarios en los alrededores del Congreso.





