El oficialismo alcanzó un acuerdo para llevar el proyecto al recinto y confía en reunir los votos necesarios tras modificar puntos clave del texto original.

El Senado debatirá este miércoles desde las 11 la reforma laboral, luego de que el oficialismo introdujera cambios para sumar el respaldo de gobernadores aliados y de la CGT, que había objetado varios artículos de la iniciativa.

La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció un acuerdo político que permitió destrabar el tratamiento del proyecto, al que definió como un paso estratégico para modernizar las relaciones laborales. Según explicó, el dictamen incorpora 28 modificaciones consensuadas con distintos espacios parlamentarios.

Entre las principales concesiones figura la eliminación de la rebaja del Impuesto a las Ganancias para grandes y medianas empresas, un punto cuestionado por las provincias por su impacto fiscal. También se aceptó mantener por dos años el aporte solidario a los sindicatos, con un tope del 2%, y no reducir las contribuciones destinadas a las obras sociales.

Otro cambio relevante fue dejar sin efecto la posibilidad de pagar salarios a través de billeteras virtuales, manteniendo a los bancos como únicos responsables del pago de sueldos. Además, se establecieron topes a los aportes obligatorios a cámaras empresariales.

Con estas modificaciones, el oficialismo asegura contar con el apoyo de bloques aliados que le permitirían alcanzar una mayoría ajustada para sancionar la ley. No obstante, aún persisten dudas sobre la postura de algunos senadores provinciales clave.

Bullrich sostuvo que el texto final es fruto de un acuerdo amplio y reconoció que las concesiones fueron necesarias para avanzar. “Una ley no es la imposición de una parte sobre la otra, sino la construcción de consensos”, afirmó, al destacar el respaldo logrado tras meses de negociación.