La comparación se realizó tomando como referencia un total de 24 prendas cuidadosamente seleccionadas, abarcando distintos tipos de ropa y estilos representativos de cada marca, con el objetivo de reflejar de manera precisa las diferencias de precios entre los productos vendidos en Argentina y los de otros mercados internacionales.
El precio de la indumentaria volvió a generar polémica en la agenda económica argentina. Un relevamiento realizado sobre marcas internacionales que operan en el país mostró que, en promedio, vestirse en Argentina resulta más de un 65% más caro que en Europa y Estados Unidos. Esta diferencia se agrava aún más al considerar el poder adquisitivo local, dejando en evidencia la brecha entre los salarios y los costos de la ropa importada o de marcas internacionales.
El estudio analizó 24 prendas de marcas como Zara, Decathlon, Levi’s y Adidas, comparando los precios locales con los de sus países de origen. Los valores fueron convertidos a pesos argentinos según el tipo de cambio vendedor del Banco Nación, sin incluir descuentos puntuales ni promociones. Este análisis permitió detectar disparidades significativas, especialmente en productos emblemáticos de cada marca, como pantalones, buzos y camisetas.
Zara fue la marca con mayor diferencia de precios, con productos que cuestan hasta un 140% más que en España. Por ejemplo, un pantalón Jogger Denim se vende a 149.990 pesos en Argentina, mientras que en España cuesta el equivalente a 62.912 pesos. Decathlon también presenta brechas importantes frente a Francia, con algunas prendas superando el 140% de diferencia, como un buzo polar de senderismo que cuesta 16.000 pesos en Francia y alrededor de 29.000 pesos en Argentina. Levi’s mantiene precios más altos en el país, con un diferencial promedio cercano al 44%, mientras que Adidas, en general, resultó apenas un 5% más económica, aunque algunas líneas premium siguen siendo más caras.
Al analizar la situación desde la Paridad de Poder Adquisitivo, se observa que el peso argentino está subvaluado frente al euro según el índice Big Mac, lo que empeora la relación entre ingresos y precios. Expertos de Fundar señalaron que factores como la protección comercial prolongada, la inestabilidad macroeconómica, los altos costos de financiamiento y la baja productividad del sector explican gran parte de los precios elevados. En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, criticó al sector textil, advirtiendo que la protección del mercado trasladó costos altos a los consumidores, especialmente a los de menores ingresos, reavivando el debate sobre el impacto real de la apertura económica y la competencia internacional en el bolsillo de los argentinos.





