Los proyectos cuentan con concesiones de uso de agua otorgadas por un plazo de 30 años y fueron diseñados para garantizar el suministro de energía sustentable al propio desarrollo residencial. De esta manera, buscan asegurar el autoabastecimiento energético con fuentes renovables, reduciendo el impacto ambiental y acompañando el crecimiento del emprendimiento a largo plazo.
En la meseta de Baguales, ubicada a unos 50 kilómetros de San Carlos de Bariloche, el empresario qatarí Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri, vinculado a la familia real de Qatar, adquirió cerca de 10.000 hectáreas mediante la empresa Baguales Acquisitions S.A. con el objetivo de desarrollar un ambicioso proyecto energético y residencial. La iniciativa contempla la construcción de tres microcentrales hidroeléctricas sobre el arroyo Baguales, denominadas ChiBa I, II y III, con una potencia estimada cercana a los 920 kilovatios.
Las microcentrales cuentan con concesiones de uso de agua por un período de 30 años otorgadas por el Departamento Provincial de Aguas de Río Negro y fueron concebidas para abastecer de energía al propio emprendimiento residencial. El plan también incluye una residencia privada de alta gama integrada a un complejo turístico de montaña, diseñado bajo un modelo de autosuficiencia energética y orientado al turismo sustentable.
Más allá del desarrollo puntual, el proyecto refleja el creciente interés de capitales del Golfo Pérsico en América Latina, especialmente en áreas estratégicas como la energía, el agua y el turismo. Al mismo tiempo, reabre debates vinculados al equilibrio entre inversión extranjera, protección ambiental, soberanía sobre los recursos naturales y participación social, en una región como la Patagonia argentina, que en las últimas décadas se consolidó como un territorio clave para inversiones de largo plazo.





