El jefe de Gabinete confirmó que la salida del funcionario del INDEC estuvo vinculada a diferencias técnicas sobre la forma en que debían aplicarse los cambios metodológicos. Según explicó, el Gobierno priorizó mantener criterios estables que permitan comparar los datos en el tiempo y evitar alteraciones que generen confusión en la lectura de los indicadores.

El Gobierno nacional explicó las razones que llevaron a la salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos. En declaraciones televisivas, Manuel Adorni sostuvo que la desvinculación se dio en un marco de respeto y sin conflictos personales, aunque reconoció que existió una diferencia de fondo sobre el momento adecuado para modificar la metodología de medición de precios.

De acuerdo a lo informado, el desacuerdo surgió a partir de la intención de avanzar con un nuevo índice desde enero de 2026. Si bien desde el Ejecutivo admiten que la actualización de la canasta de consumo es necesaria, consideraron que no resulta conveniente introducir cambios en plena etapa de consolidación del programa económico, ya que podría generar sospechas sobre la evolución de la inflación.

Adorni remarcó que la decisión de sostener el índice actual responde a una definición directa del presidente Javier Milei, con el objetivo de garantizar comparaciones claras a lo largo del tiempo. Según explicó, mantener el mismo sistema de medición permite mostrar con mayor transparencia si la inflación baja, sube o se mantiene estable, sin alimentar cuestionamientos políticos sobre eventuales manipulaciones.