Tras perder un juicio laboral que lo condenó a pagar más de $200 millones, el restaurante sostiene que no podrá afrontar la indemnización y advierte que más de cien trabajadores podrían quedarse sin empleo.
El propietario de Piegari, Alberto Chinkies, explicó que la sentencia judicial le exige pagar una suma millonaria a un exempleado por despido, lo que calificó como imposible de afrontar para una pyme gastronómica. Además, el fallo incluye un embargo preventivo sobre sus cuentas bancarias, dejando al restaurante sin liquidez y al borde del cierre.
Esta situación amenaza la continuidad del restaurante, que hoy emplea a más de 100 personas entre cocina, salón, administración y personal de apoyo. Chinkies advirtió que, de no revertirse la condena, se verá obligado a despedir a todo ese personal, poniendo en riesgo decenas de familias que dependen del negocio.
El conflicto se originó con un exmozo que trabajó durante más de 20 años y fue despedido durante la pandemia por negarse a retomar tareas esenciales. La justicia consideró el despido injustificado y falló a favor del trabajador, mientras que la firma apeló la sentencia ante la Cámara y espera una resolución que podría definir el futuro del restaurante y de su personal.





