El presidente y el ministro de Economía mantendrán un encuentro con Kristalina Georgieva en Estados Unidos mientras el BCRA intensifica la venta de reservas.
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunirán este lunes en Nueva York con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. La cita se produce en un contexto de fuerte tensión cambiaria, con el Banco Central obligado a vender más de US$1.100 millones en apenas tres días para frenar la escalada del dólar.
Será la primera reunión presencial en Estados Unidos desde que se firmó el nuevo acuerdo con el organismo en abril. Según fuentes oficiales, el objetivo es revisar los compromisos asumidos tras la aprobación de la primera revisión del programa en julio, en momentos en que las variables financieras muestran un marcado deterioro.
El gobierno confía en que el FMI avale el esquema de intervención cambiaria que habilitó al Tesoro a operar en el mercado libre, una estrategia que logró contener parcialmente la suba de la divisa pero que perdió fuerza tras la derrota oficialista en las elecciones bonaerenses. Ese resultado disparó las expectativas de devaluación y tensionó aún más el frente financiero.
En paralelo, la administración libertaria mantiene negociaciones con el Tesoro de Estados Unidos para acceder a un fondo de estabilización que otorgue liquidez adicional. La posibilidad de obtener entre US$4.000 y US$8.500 millones es vista por el Ejecutivo como una herramienta clave para garantizar el pago de vencimientos de deuda en 2026 y enviar una señal de confianza a los mercados.
El respaldo político del FMI será decisivo, ya que desde abril la Argentina recibió del organismo desembolsos por US$14.000 millones, que hoy representan cerca del 70% de los recursos líquidos disponibles. En las últimas semanas, la vocera Julie Kozack ratificó el apoyo al plan económico de Milei, aunque con énfasis en la disciplina fiscal y la sostenibilidad cambiaria.
La agenda del viaje presidencial a Nueva York incluye, además de la reunión con Georgieva, bilaterales con Donald Trump y Benjamin Netanyahu, así como una cena con el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. Para el gobierno, se trata de una semana decisiva para obtener respaldo internacional y calmar la presión cambiaria interna.





