Un grupo de detenidos protagonizó disturbios en la Alcaidía 9 Bis. No hubo fugas y se aplicó el protocolo de seguridad. El Gobierno de la Ciudad admitió problemas de superpoblación, pero defendió el funcionamiento del sistema.
El secretario de Seguridad porteño, Maximiliano Piñeiro, informó este lunes sobre una protesta registrada en la Alcaidía 9 Bis, ubicada en el barrio de Flores. El episodio ocurrió alrededor de las 18:40 e involucró a 45 presos que, según el funcionario, comenzaron a “violentar las rejas” de las celdas.
Ante la situación, se activó de inmediato el protocolo de seguridad, que incluyó el cierre preventivo y la intervención del personal especializado. Piñeiro destacó que el operativo permitió controlar los disturbios en poco tiempo y remarcó que no se produjeron fugas de internos.
La protesta fue de carácter interno y no contó con participación de personas externas. Según detalló el funcionario, personal del SAME trasladó a algunos efectivos policiales por precaución, tras la utilización de agentes químicos en el procedimiento. No se registraron heridos de gravedad entre los detenidos ni entre las fuerzas de seguridad.
El secretario reconoció que los presos realizaron algunos reclamos, aunque defendió la respuesta institucional. “Nuestro sistema de alcaldías funciona perfectamente”, sostuvo. En esa línea, descartó fallas estructurales en la atención de los internos.
Finalmente, Piñeiro admitió que la superpoblación en las alcaidías sigue siendo un problema pendiente. Señaló que tanto el Gobierno de la Ciudad, encabezado por Jorge Macri, como el Gobierno Nacional están trabajando en coordinar el traspaso de presos a otras unidades penitenciarias. “Entendemos que vamos a llegar a buen puerto”, concluyó.





