La ciudad de Mar del Plata atraviesa una situación inédita por la falta de gas y el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, hizo un llamado a la solidaridad de los vecinos para enfrentar la crisis energética. “Si no bajamos el consumo, va a estar afectada toda la ciudad”, advirtió, al tiempo que remarcó que es la única localidad de la región que sufre esta severa baja en la presión del suministro.
Ante la magnitud del problema, el jefe comunal dictó la suspensión de clases y de actividades recreativas, como visitas a museos, gimnasios y natatorios, además del cierre parcial de bares y restaurantes. La medida busca reducir al mínimo el uso del gas y garantizar el abastecimiento en sectores críticos como hospitales, geriátricos y centros de atención médica.
Montenegro aseguró que el municipio mantiene contacto permanente con la empresa distribuidora Camuzzi, que ya trabaja en restablecer la presión del gas. Sin embargo, alertó que “la reconexión se hará casa por casa” y pidió a los vecinos no intervenir los medidores por cuenta propia.
La crisis de gas también podría desencadenar una mayor exigencia sobre el sistema eléctrico, ya que muchas familias recurren a calefacción alternativa ante la falta de suministro. “Hay que ser sumamente solidarios con el consumo, porque cuando haya menos consumo en los lugares que hoy tienen gas, va a haber más presión para los que no”, concluyó el intendente.





