El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, se refirió públicamente al robo de su celular ocurrido durante un acto institucional en La Cocha y aseguró que no permitirá que este tipo de hechos alteren su forma de gobernar. En conferencia de prensa, reafirmó su compromiso con una gestión cercana a la ciudadanía y deslizó que el robo podría estar vinculado con los intereses afectados por las políticas de seguridad impulsadas desde su gobierno.

Jaldo destacó que su estilo de conducción implica un contacto permanente con la gente, lo cual lo expone a situaciones como la que vivió, pero aclaró que no aumentará su seguridad personal. “No es lo mismo que quienes solo gobiernan desde redes sociales. Nosotros caminamos, recorremos, estamos con la gente. Es un riesgo que asumimos porque creemos en esta forma de hacer política”, sostuvo.

El mandatario recordó otros episodios vinculados a su seguridad y privacidad: desde el robo de identidad y hackeos hasta amenazas públicas. Para él, estos hechos no son casuales, sino que podrían estar relacionados con decisiones que afectan intereses instalados. “Estamos tocando estructuras delictivas, recuperando tierras usurpadas, garantizando la propiedad privada. Eso molesta”, advirtió.

Además, Jaldo repasó los avances en política carcelaria, anunciando la ampliación de 2.000 plazas en distintos penales de la provincia, y subrayó la baja en los índices delictivos. “La inseguridad no se combate con discursos. Nosotros actuamos. Con la vida y los bienes de los tucumanos no se juega. Se acabó la impunidad en la provincia y el que comete un delito, va preso”, concluyó.